Elecciones y huracanes amenazaron el festival pero lograron salvar las 30.000 entradas
Los responsables del festival narraron las dificultades para sacar adelante el evento tras coincidir con la jornada de elecciones generales. Según relataron, las autoridades propusieron cancelar o modificar la fecha pese a contar ya con 30.000 entradas vendidas, una situación que finalmente lograron revertir. Además de ese contratiempo inicial, el equipo tuvo que hacer frente a tormentas y huracanes durante el desarrollo del festival. Los organizadores destacaron el escaso margen de descanso, con una media de solo cuatro horas de sueño diarias mientras gestionaban la crisis.