No voy a las fiestas porque prefiero el jamón en mi habitación de hotel
La protagonista de las ceremonias decidió no asistir a las fiestas posteriores y se retiró directamente a su habitación de hotel. Allí compartió jamón envasado al vacío con un grupo reducido de amigos en un ambiente relajado. La decisión responde al agotamiento acumulado durante el evento y a su preferencia por reuniones pequeñas frente a celebraciones multitudinarias.