Los compañeros chivatos perpetúan el poder de los opresores en el trabajo
En una reflexión sobre las estructuras de poder, se argumenta que los opresores dependen de aliados entre los oprimidos para sostener su posición. El participante expresa su preferencia por enfrentarse a un jefe frontal antes que lidiar con compañeros que actúan de forma desleal o chivata. Se reconoce que algunos evitan participar en esa dinámica de competencia interna que debilita al grupo.